Castillos en la Edad Media

El propósito principal de un castillo medieval era defender una ciudad o puerto de los posibles atacantes. Los castillos todavían se muestran a través del terreno europeo, algunos datan del siglo IX.

Los orígenes de los castillos medievales

Los primeros castillos medievales se levantaron en el siglo IX y fueron construidos con los materiales de los que disponían cerca, es decir, piedra, madera y tierra. En algunos lugares, antiguos monumentos romanos, como el Mausoleo de Adriano, en la ciudad de Roma, se convirtieron en castillos.

Los componentes exteriores de los castillos medievales

La pared exterior, o muro cortina, era la primera línea de defensa del castillo. Aunque las paredes podían llegar a ser de 20 metros de grosor, el punto más débil era la casa del guarda, por lo que se veía fuertemente reforzada con enormes puertas, torres de flanqueo e incluso construían puentes levadizos, si una zanja o foso lleno de agua rodearban el castillo.

Los componentes internos de los castillos medievales

Dentro de las paredes de la torre del homenaje se construía una habitación fuertemente fortificada, conocida también como la mazmorra. Esta era la residencia del comandante, o el señor y de toda su familia.

Otros elementos de un castillo

Típicamente, los castillos tenían una prisión, una capilla, talleres, almacenes de alimentos y armas y un pozo para abastecer de agua durante un asedio. Con todo esto se aseguraban que quedasen abastecidos tanto de alimentos como de bebida, además de las armas para poder hacer frente a los más que posibles ataques.

El fin del castillo

La pólvora hizo estragos en los castillos y los convirtió en edificios obsoletos. La prueba más llamativa de este vino en el año 1453, cuando los cañones de los turcos otomanos atacaron las enormes murallas de Constantinopla y lo reducieron a escombros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *