Ivan IV muere el 18 de Marzo de 1584

El 18 de Marzo de 1584 muere  en Moscú el Zar Ivan IV, el Terrible, considerado uno de los creadores del Estado Ruso.

Ivan IV, su apodo

El por qué de este apodo puede adivinarse en algunas de las tropelías que cometió, aunque según algunos historiadores modernos no todas son ciertas, si no que son fruto de la propaganda polaca en su contra. Sea como fuere, a continuación se relatan varios de los crímenes que se le achacan.

Hijo de Basilio III de Moscú (nieto del Gran Duque Iván Vasílievich III el Grande), Ivan IV fue Gran Príncipe de Moscú a los 3 años, tras la muerte de su padre. El reino fue gobernado por su madre, Elena Vasílievna Glínskaya durante los 5 años siguientes hasta el momento de su muerte, envenenada por clanes boyardos que se se disputaban el poder.

Por esto, y debido a las constantes humillaciones que recibió en manos de los boyardos (unido a los graves desvaríos mentales que ya sufría), Ivan generó un odio inmenso hacia estos clanes, a los que persiguió y asesinó durante todo su reinado. Se dice que, tras ser encerrado en el palacio de Kremlin y vivir como un mendigo, se divertía torturando a todo tipo de animales y arrojando a perros y gatos desde el tejado del palacio.

Con solo 13 años ordenó a un grupo de sus leales que capturaran al príncipe boyardo Andréi Shuiski, y lo arrojaran a una jauría de perros hambrientos.

Ivan IV, su vida

Se casó 7 veces, pero el matrimonio más importante fue el primero, con Anastasia Románovna Zajárina. Cuentan que era la única capaz de tranquilizar el carácter violento de su marido y que tuvo gran influencia sobre él. Tuvieron 6 hijos: Ana, María, Demetrio, Iván, Eudoxia y Teodoro. Tras 13 años de matrimonio, Anastasia enfermó y murió, lo que provocó en Ivan crisis nerviosas y comenzó un reinado de fanatismo y autoritarismo. El Zar culpó a los boyardos de la muerte de su esposa pues sospechaba que había sido envenenada de igual forma que lo había sido su madre, y como no consiguió pruebas del crimen, ordenó torturar y asesinar a un gran número de ellos.

En 1555 mandó construir la Iglesia de San Basilio en Moscú, y cuentan que quedó tan complacido de la obra que ordenó dejar ciego al arquitecto para que no volviera a crear nada que la pudiera superar. Sin embargo esto parece más bien una leyenda negra, puesto que el arquitecto, Póstnik Yákovlev, participó años más tarde en la construcción del Kremlin de Kazán.

Pero lo que sí es cierto es que, el 14 de Noviembre de 1581, asesinó a bastonazos a su propio hijo, su preferido y sucesor, Iván, tras una discusión. Este fue el único crimen que consiguió despertar sus remordimientos para el resto de sus días.

Muchos expertos aseguran que la causa de su locura se debía al tratamiento con mercurio de la sífilis, enfermedad que padecía.

Desde los tiempos de Adán hasta este día, he sobrepasado a todos los pecadores. Bestial y corrompido he ensuciado mi alma“.

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